Mi bicicleta

Mi bicicleta es mi ejemplo, mi bandera, mi norte.
Ella me enseñó que ante una subida empinada hay que bajar un cambio; 1, 2, 3 , 4, o los que sean necesarios para andar mas liviana.
De mi bici aprendí a que cuando estoy pinchada, no puedo seguir andando. Más vale frenar, arreglar, parchar y volver a empezar. Ojo! A veces es necesario alguien que nos pueda ayudar.
Me enseñó también que cada tanto, se nos puede salir la cadena. Esa que nos ordena un poco las ruedas y nos dirige el rumbo. La cadena nos arma, nos alínea y organiza, por eso no hay dejar que se oxide con el tiempo.
Lo que más admiro de mi bici es que su motor es ella misma. Funciona con tracción a sangre y sudor, y así logra todo lo que quiere.
Me recuerda siempre que la clave es pedalear, para no perder el equilibrio, para que no se apague ese motor propio que llevamos adentro, para nunca dejar de avanzar.
Mi bici es una metáfora poderosa de perseverancia y resiliencia, es compañía, sabiduría y alegría. Es la brisa fresca de una mañana de otoño. Es el transporte a un atardecer mágico y rosado. 
Gracias bici y como dice Fito vamos a rodar, a rodar mi vida. 

Comentarios

Entradas populares